
El número áureo también conocido como el número de Dios, se trata de un número algebraico irracional (su representación decimal es infinita y no tiene periodo) que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la Antigüedad, no como una expresión aritmética, sino como** relación o proporción entre dos segmentos de una recta**.
El valor del número áureo aproximadamente es:
Sí te interesa leer más información concreta acerca de este famoso número, lo puedes hacer en la vieja confiable: Wikipedia, la enciclopedia libre.
Quizás para las personas que desconozcan sobre Diseño, les parecerá que es un arte sumamente subjetivo, cuando realmente existen diferentes reglas que podemos seguir, una de estas reglas implícitas es el diseño a través del número áureo, pues lo podemos utilizar para generar estructuras orgánicas a través de diferentes métodos.
Y bien, te preguntarás ¿Cómo se utiliza esta relación matemática en el diseño?, te pongo unos ejemplos:

Estos son algunas de las marcas que todos conocemos que tienen fundamentos matemáticos para justificar la forma en la que están estructuradas sus formas geométricas, pero el número áureo se puede aplicar en cualquier campo del arte y más allá, lo podemos encontrar en pinturas, fotografías, en la arquitectura, en la naturaleza y en muchos lados más.
Como diseñador y en mi experiencia, he notado que está muy infravalorado nuestro trabajo y de hecho es muy poco redituable en comparación a otros trabajos pues se tiene la mala concepción “que es muy fácil, son sólo figuras geométricas generalmente sin fundamentos”, pero aquí te demuestro sólo una pequeña parte de que no es para nada así, todo lo que hacemos (los diseñadores decentes) tiene una base sólida, tanto como color, tipografía, forma y fondo.
El diseño es subjetivo en el sentido de que cada uno tiene una idea de cómo juntar todas estas reglas y métodos para poder llegar a un fin y este fin generalmente tiene que estar justificado; al final de cuentas también es un arte y es muy válido romper reglas, siempre y cuando tengamos la conciencia de por qué estamos haciendo eso y para qué.
Para terminar te dejo imagenes de la naturaleza donde podemos apreciar esta relación:

